El room service más raro de mi vida
Esto es bueno. Un consejo simple para que dejes de perder clientes porque no te creen, dudan de ti o simplemente tienen miedo a tomar una decisión. Mira.
Carlos Agami · 2 de febrero de 2026

Esto es bueno.
Un consejo simple para que dejes de perder clientes porque no te creen, dudan de ti o simplemente tienen miedo a tomar una decisión.
Mira.
El año pasado me hospedé con mi familia en un Hotel Hard Rock.
De esos que tienen el traje de Elvis Presley y la faldita de Shakira en el lobby. Y videos musicales en cada rincón.
Una mañana, mientras estábamos en la habitación preparándonos para salir, tocaron la puerta.
Abrí.
Y enfrente de mí estaba una señorita que venía a dejarme algo inesperado: una guitarra eléctrica (con su amplificador y toda la cosa).
Como niño chiquito en navidad, la agarré y corrí a abrirla sentado en el piso.
La llevé frente a una pared del cuarto que tenía una foto tomada desde un escenario, con miles de personas de frente.
Mis hijos me veían con cara de sorprendidos.
Empecé a tocar.
Smells Like Teen Spirit de Nirvana.
Me regresé a la secundaria. A cuando soñaba con tocar en una banda.
Volteé a ver a mis hijos.
Los 3 con la boca abierta. Con cara de: "el viejo sí es cool".
Me hacían preguntas, me pedían canciones, se la colgaban y se sentían los rockeros más famosos del mundo.
En fin, fue un momento para recordar.
Uno de esos que llegas a contarles a tus amiguitos de la escuela.
Algo me quedó muy claro.
Los del Hard Rock no tienen éxito por casualidad.
Mientras otros hoteles solo te dejan botecitos de shampoo corrientes y Kleenex, ellos compran guitarras y te las suben a la habitación.
No para decir que son rockeros. Para demostrarlo.
Ahora, ponte en la cabeza de tu cliente.
En ese momento cuando está decidiendo si comprarte o no:
- ¿Puedo confiar en esta empresa?
- ¿De verdad vale la pena pagarles el dinero que tanto me costó conseguir?
Dudan. Tienen miedo de ser engañados como antes. Están a la defensiva.
Y por eso no te compran.
Hay algo que mata todas esas dudas:
La congruencia.
- Que las frases bonitas que imprimió el de marketing en las paredes, se demuestren con acciones. Como los del Hard Rock Hotel.
- Que se note que te obsesiona lo que promueves (y no solo los ceros de tu cuenta de banco).
Piensa en tu empresa: ¿A qué se parece más?
¿A un hotel cualquiera con chocolatitos de menta en la almohada que olvidas al día siguiente?
o
¿Al Hard Rock con guitarras eléctricas en el cuarto que le presumes a tus compañeros del salón?
Para saber dónde estás parado hoy y qué puedes hacer para transformarte, tengo un test que te puede ayudar.
Responde "test" y te lo mando.
Con cariño,
Carlos
P.D. Recuerda, servir es el camino.
PD2. Si quieres ayuda para ser más como el Hard Rock que como el hotel sin nombre al que jamás regresarás, hablemos.
—
Shopology S.A. de C.V.
Av. Pacífico 468 Local C, Coyoacán, Ciudad de México, CP 04330, México
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