Carlos Agami.
Cultura de servicio

¿Sientes que le hablas a la pared?

Te entiendo. Sentirte ignorado es frustrante. Pedirle cosas a tu equipo y sentir que le hablas a la pared.

Carlos Agami · 27 de enero de 2026

Sala de personal vacía antes de abrir, con sillas apiladas

Te entiendo.

Sentirte ignorado es frustrante.

Pedirle cosas a tu equipo y sentir que le hablas a la pared.

Porque todo sigue igual.

Hoy tengo 2 cosas que decirte.

1. No estás solo (a todos nos pasa).

2. Es tu culpa (y lo puedes cambiar).

Mira.

Soy papá de 4.

Cuates de 8 años, un niño de 5 y una niña de 1.

Y como todos los papás y mamás necesito que mis hijos hagan ciertas cosas:

  • Que se bañen.
  • Que se laven los dientes.
  • Que coman saludable.
  • Que no usen malas palabras.

Y diez mil trescientas cosas más.

Pero lo reconozco:

me cuesta trabajo lograrlo.

  • Nos vamos en 10 minutos, ¿te puedes ir a vestir?

M hijo, embobado en la televisión, como zombie, no me voltea ni a ver.

  • ¿Me estás escuchando?!

(se va perdiendo la dulzura).

  • Sí, papá.

A los 5 minutos regreso y… ¿qué crees?

Sigue igual, en la misma posición, con el control en la mano como Homero Simpson.

Se me sube el color verde hasta los ojos y me pongo peor que Hulk.

Y las cosas no acaban bien.

Yo me enojo, él se resiste y termina diciendo que no lo dejo ser libre.

¿Te ha pasado?

Lo peor es que uno se queda con la duda:

¿Por qué no me hacen caso?

Si fui amable, cariñoso y pedí por favor.

Buscando respuestas encontré un libro de crianza:

Si lo amas, edúcalo, de Rosario Busquets.

Y descubrí un tip.

Simple, pero poderoso. En dos pasos.

1. Pide directo, con peras y manzanas.

No en forma de pregunta ni de acertijo.

Lávate los dientes durante la canción de Happy Birthday to You.

2. Si no responden a la primera, reacciona de inmediato.

Llévalo al baño, ponle el cepillo en la mano.

En ese momento.

No a la vez 17 que te ignoró.

Lo apliqué.

Y me funcionó.

Menos drama, menos peleas, menos frustración.

¿Ya sabes por qué te lo cuento?

Porque…

Tus hijos no hacen caso.

Tus colaboradores tampoco.

La razón es la misma.

Ambigüedad = permiso para ignorarte.

Aceptar que no te hagan caso una vez = aceptarlo para siempre.

Si les pides en ambiguo, te ignoran.

Si no corriges de inmediato, te ignoran más.

Y por eso, los jefes vivimos frustrados. Nos quejamos de los colaboradores:

  • Que son apáticos.
  • Que no se comprometen.
  • Que no escuchan.

Bla, bla, bla.

La realidad es esta:

Si tu equipo te ignora es porque no sabes pedir y no corriges en el momento.

Así de simple.

Por eso, deja de decir cosas vagas como:

Hay que dar un mejor servicio al cliente.

Y empieza a pedir lo que quieres que hagan. Con peras y manzanas.

Como esto:

Paso # 1. Pregunta al cliente para qué quiere el producto.

Paso # 2. Explícale 2 beneficios de lo que le vendes.

Paso # 3. Pídele sus datos y llámalo en dos semanas.

¿Notas la diferencia?

Clarito. Sin lugar a dudas.

Depués, obsérvalos y, lo más importante:

Corrígelos en el momento.

Acuerdate de esto:

La mejor capacitación es una corrección en el momento.

(de eso hablaremos otro día).

Pregúntate:

¿Sabrías qué pedirle a tu equipo para mejorar tu servicio y tus ventas?

¿Sabrías cómo pedírselo y lograr que lo hagan?

Si quieres saber por donde empezar, tengo un video para ti. Con 3 pasos para darle la vuelta a la tortilla y dejar de sentir que le hablas a la pared.

Contestame con la palabra masterclass y te lo mando.

Con cariño,

Carlos.

P.D. Recuerda: servir es el camino.

PD2. Si quieres ayuda para lograr que tu equipo de un servicio excepcional y tus resultados mejoren, hablemos.

Shopology S.A. de C.V.

Av. Pacífico 468 Local C, Coyoacán, Ciudad de México, CP 04330, México

unsub1024